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Descubre Moixent

Raices y cultura

Moixent, en la comarca de la Costera entre Vallada y La Font de la Figuera, es un pueblo con un paisaje agrícola de viñas, olivos y masías, y una oferta creciente de actividades sostenibles como el enoturismo, el senderismo, la escalada y el cicloturismo. Tiene un rico patrimonio arqueológico -destaca el yacimiento íbero de la Bastida de les Alcusses, donde se halló el famoso Guerrer de Moixent– y restos de un antiguo castillo con la Torre Mora y la cercana Cueva del Padre Moreno. En el casco urbano está el Museo Arqueológico, que también hace de oficina de turismo. La Vall de les Alcusses, entre Moixent y La Font de la Figuera, es un paisaje cultural de gran belleza donde se producen vinos de calidad y varios cellers ofrecen visitas y catas.

Paisaje histórico

El territorio de Moixent es un testigo excepcional de la presencia humana desde la prehistoria, que ha quedado reflejada en los numerosos restos arqueológicos. Durante la antigüedad íbera la zona alcanzó gran prosperidad, un esplendor que hoy se descubre en la Bastida de les Alcusses, uno de los yacimientos más relevantes de la comarca. Durante siglos, su ubicación estratégica dio lugar a fortificaciones: las ruinas del antiguo castillo y la Torre Mora conservan la huella de distintas épocas y ofrecen vistas sugerentes sobre el paisaje. Junto a este patrimonio militar, la herencia religiosa también perdura: la figura del Padre Moreno y la capilla del convento recuerdan el papel cultural y espiritual que ha tenido el pueblo a lo largo del tiempo. Pasear por el casco antiguo y visitar el Museo Arqueológico es recorrer capas de historia contadas a pie de calle. Al salir hacia la Vall de les Alcusses, el paisaje agrícola -masías, viñas y olivares- completa la historia con una tradición vitivinícola que llega hasta hoy. Moixent no solo conserva patrimonio: lo vive, lo explica y lo ofrece al visitante con rutas, museos y experiencias que convierten la historia en una razón más para quedarse y descubrirlo.

Enoturismo

Moixent es un destino ideal para quienes quieren descubrir el vino desde el paisaje. Entre viñedos y masías, el visitante puede disfrutar de catas y visitas guiadas que explican el trabajo en la vid, las variedades locales y el proceso de elaboración, todo en un entorno tranquilo y auténtico. La experiencia se completa con rutas a pie o en bici por la Vall de les Alcusses, donde el territorio, la historia y la gastronomía se unen para ofrecer una escapada perfecta: buen vino, buen comer y naturaleza a un paso.

Naturaleza en estado puro

Moixent ofrece una gran diversidad de paisajes, desde la sierra hasta el río, con una calidad ambiental y paisajística sobresaliente; es, sin duda, una de las zonas mejor conservadas de la provincia. Entre sus parajes más singulares destacan El Bosquet -con su embalse del siglo XVIII- y Les Alcusses, con sus pequeñas llanuras escalonadas y una riqueza agrícola única. También vale la pena descubrir las partidas de Garamoixent, El Regolf, La Talaia, el Barranc de la Hoz y las vías pecuarias que atraviesan el término.
La Red de Senderos de Moixent reúne rutas públicas pensadas para disfrutar del paisaje y practicar actividades al aire libre como el senderismo y el ciclismo de montaña. Estas sendas, diseñadas desde el respeto por el entorno, permiten recorrer puntos de interés, miradores y rincones ideales para un picnic, la observación de aves o una escapada de fin de semana. Ven a explorar sus caminos y descubre la naturaleza viva que hace de Moixent un destino natural imprescindible.

Gastronomía
La gastronomía de Moixent es un descubrimiento para el paladar: en las masías y casas de campo siguen celebrándose las tradicionales gaspatxades, encuentros familiares donde se degusta el auténtico gazpacho moixentí adobado con pebrella de la umbria y conejos de caza. En otoño, la búsqueda y el sabor de los rebollones -aquí llamados pebrassos– son una cita obligada; la gachamiga y les farinetes (la antigua sopa de ajos tiernos) recuerdan recetas de siempre que hoy sorprenden al visitante. Los arroces locales –arròs al forn amb fesols i naps, arroces caldosos y arròs al forn en tanda– comparten protagonismo con platos de cuchara. El aceite de oliva virgen del término es excelente y los vinos, blancos y tintos de la zona, acompañan cada bocado. Para el postre, elaboraciones tradicionales como los sequillos, los dulces de almendra llamados moixentins y les mones moixentines, junto a los rollitos de anís, coquetes fregides, rossegons y magdalenas caseras, son perfectos para poner el broche dulce a la experiencia. Ven a Moixent a saborear tradición: aquí la cocina se vive, se comparte y se celebra.
Fiestas y cultura popular

Las fiestas de Moixent jalonan el año y muestran la vitalidad de su tradición popular. Cada celebración ofrece su propio encanto: desde actos de profundo corte religioso hasta fiestas populares y de calle. Son ocasiones perfectas para acercarse a Moixent, formar parte de sus costumbres y vivir la hospitalidad de su gente.
En enero, Sant Antoni reúne a los vecinos en torno a las hogueras y a la bendición de los animales. La Semana Santa aporta el recogimiento de sus procesiones y tamboradas. A finales de abril, el Mig Any llena de color las calles con actos festivos y ambiente de hermandad. El 29 de junio se honra a Sant Pere Apóstol con actos religiosos y actividades festivas. En agosto, las fiestas patronales -con procesiones, bous en corda, proclamación de reinas, orquestas y fuegos artificiales- convierten el pueblo en un punto de encuentro para familias y visitantes. A finales de octubre, las fiestas de Moros y Cristianos estallan en color, desfiles y espectáculos musicales que contagian alegría y cierran el calendario festivo anual. Cada fiesta, entre rito y verbena, ofrece una oportunidad para descubrir la cultura, la gastronomía y la hospitalidad moixentina

Calendario Festivo
  1. Sant Antoni (enero): celebradas el domingo más próximo al 17 de enero, es una celebración popular de honda tradición organizada por los vecinos del barrio antiguo. Comienza el sábado con una gran hoguera y pirotecnia y continúa el domingo con la procesión y traslado de la imagen, la misa con canto tradicional, la bendición de los animales y el reparto de pan bendecido.
  2. Semana Santa (finales de marzo/abril): Actos religiosos solemnes con procesiones, toques de matraca y tambor; una celebración de gran recogimiento y arraigo que llena las calles de tradición.
  3. Mig Any (abril): A finales de abril, se celebra el medio año de las fiestas de Moros y Cristianos con un día lleno de música y con l’entrà falsa, un desfile en el que las comparsas lucen atuendos más informales.
  4. Sant Pere Apòstol (junio): celebración religiosa y cultural que honra al patrón del municipio el día 29. Se combinan actos religiosos y actividades festivas, con misas, procesiones, música, danzas, deporte y una verbena en su víspera. Fiesta que refleja la devoción y el sentido de comunidad.
  5. Fiestas patronales (agosto): del 15 al 24 de agosto la semana grande en honor al Santísimo Cristo del Calvario y las Santas Reliquias; incluye procesiones, bous en corda, proclamación de reinas, orquestas, fuegos artificiales y eventos populares que atraen a vecinos y visitantes.
  6. Moros i Cristians (octubre): El fin de semana antes del 1 de noviembre, las calles de Moixent se llenan de color y majestuosidad con desfiles de las comparsas moras y cristianas, que nos deleitan con el Pregó, la nit dels alardos, l’entrà mora, l’entrà cristiana y la ofrenda de flores a su matrona, La Milagrosa.
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